|
Estas
fotografías del artista SERGIO BELINCHÓN (Valencia,
1971) fueron realizadas en un viaje de dos meses en solitario a
Atacama, una zona desértica del norte de Chile.
Igual
que en sus trabajos anteriores de las series “Ciudades efímeras”,
“Metrópolis”, “Roma”, o “Suburbia”,
Belinchón muestra paisajes marcados por la huella humana,
la relación del hombre con su entorno y el modo de ocupar
el espacio, todo ello a través de un viaje de encuentros
y tropiezos con las cosas. Retrata los horizontes infinitos del
desierto, la soledad y la desolación de un paisaje inabarcable,
los pueblos abandonados y, a la vez, enfrentados a las estructuras
que se comienzan a construir (como también ocurre en sus
fotos de la serie “Suburbia”). Toda esta serie podría
situarse entre lo documental y lo íntimo, entre lo objetivo
y lo poético.
Los
desiertos, como afirmara Badrillard, “crean una visión
expurgada de todo lo demás, las ciudades, las relaciones,
los acontecimientos, los media. Inducen a una visión exaltante
de la desertización de los signos y los hombres” (1).
El desierto de Atacama, habitado principalmente por los nativos
Aymara, es uno de los más secos del mundo y abarca un amplio
territorio chileno entre el valle de la luna y el valle de la muerte.
Belinchón nos muestra, no sólo esa naturaleza vacía
opuesta a las ciudades, sino más bien, la obra del hombre
como continuidad de ese vacío. Sus imágenes se presentan
como espejismo y perpetuidad del simulacro.
Este
trabajo sobre Chile fue realizado en 2002, y se ha presentado en
el mismo año -comisariado por Rafael Doctor para el proyecto
Pensar América- en Casa de América, Madrid. Sergio
Belinchón obtuvo este año la beca de Künstlerhaus
Bethanien (Berlín) y presentó recientemente las exposiciones
individuales: “Ciudad” en el Palau de la Virreina, Barcelona,
y “Paraíso” en la Galeria Luis Adelantado, Valencia.
1.
J. Badrillard, América. Ed. Anagrama, Barcelona, 1987.
|
|