Tercera exposición individual en nuestra galería de Naia del Castillo (Bilbao, 1975), titulada “Ofrendas y Posesiones”, con fotografías y objetos de su última serie sobre el tema de la avaricia y los ofrecimientos que hacen las personas.
En el devenir de su obra, Naia del Castillo confecciona objetos y vestimentas que giran en torno a las intenciones de cada serie, para elaborar, finalmente, imágenes fotográficas. La seducción, la pertenencia, la mujer, el mundo de lo privado o las implicaciones del objeto son temas que interesan a la artista. Un mundo silencioso, deliberadamente femenino y simbólico, que nos conduce a la introspección y al cuestionamiento de lo más cotidiano. Su primera serie “Atrapados” contenía una preocupación íntima y casi obsesiva, en la que objetos corrientes y personas cercanas conducían a situaciones de interdependencia. Posteriormente, con “Seducción”, trataba el cortejo como un intercambio ritual ininterrumpido, con imágenes alegóricas y cruzadas: del que seduce y/o del que es seducido. Sin embargo, con esta nueva serie, “Ofrendas y Posesiones”, la artista exhibe escenas que tratan sobre la acumulación y el deseo de “tener más de algo o más a alguien”, así como sobre la posesión de objetos emblemáticos o el acopio de prendas como exvotos.
En la obra La Urraca, por ejemplo, la artista especula sobre la mujer burguesa que atesora riquezas cuya opulencia la aplasta e inmoviliza. Una urraca observa, vigilante y dominante, a esa mujer casi ausente y cubierta con un traje dorado que lleva cosidas 12.000 perlas. En El árbol del joyero confecciona una camisa cerrada, de seda natural de intencionado color rojo, con 4 botones que actúan como mirillas al deseo y a la sexualidad femenina. Un árbol de sortijas de pedida simboliza la compraventa. En Las dos hermanas dos figuras femeninas están unidas de manera casi siamesa por medio del abrazo y de dos grandiosos delantales azules, de nuevo de seda natural; y con El Jardín, imagen muy sugerente, que conjuga realidad e ilusión.
Completan la serie dos obras más: El lecho, revelando una mujer que duerme sobre unos cráneos/cojines, como ocurría en las tribus primitivas con la búsqueda de poder y dominación; y El Hormiguero, que enseña un recorrido de túneles (casi orgánicos) que desembocan en recintos donde acumular y reservar víveres y en cuyo centro está la Reina con sus larvas.
Naia del Castillo ha expuesto en diferentes instituciones, entre las que cabe señalar la Sala Alcalá 31, de la Comunidad de Madrid (2004) y el Museo ARTIUM de Vitoria (2004). En el año 2005 ha realizado exposiciones individuales en De Santos Gallery, Huston (Texas) y en la galería Distrito 4 de Madrid. Durante 2005 también ha sido galardonada con el 2º Premio Accésit en la sexta edición del Premio ABC de Pintura y Fotografía de Jóvenes Creadores y el Primer Premio a la mejor exposición del festival off PHOTO ESPAÑA.